that's my home to me
jueves
domingo
Hoy lloré poco, pero lo suficiente como para desahogarme de algunas penas. Ese llanto fue como un vómito, repentino pero esperado. Sentí como una vorágine de pensamientos oscuros se apresuraban para salir expulsados, entonces busqué refugio; un lugar donde pudiera depurar mi cuerpo sin interrupciones, donde pudiera llorar por largos minutos, buscando en mi mente razones y más argumentos para continuar con ese tan satisfactorio ritual.
Admito que se me acaban rápidamente los pensamientos negativos y se acorta el proceso, pero eso no modifica en lo absoluto el resultado: una mente refinada y lista para volver a sufrir. Porque después de todo de eso se trata, de ser feliz, pero sin nunca dejar de sufrir.
Porque, ¿cómo conocer la dicha sin conocer la dolencia?
viernes
miércoles
martes
¿O has robado algo teniendo dinero? ¿Alguna vez has estado triste?
¿O creías que el tren se movía cuando estaba quieto?
Quizás estaba loca, quizás eran los años 60.
¿O creías que el tren se movía cuando estaba quieto?
Quizás estaba loca, quizás eran los años 60.
O quizás era mi inocencia, interrumpida.
Mira, si ya lo has pensado, te vuelves de una extraña raza. Una vida a la que le encanta imaginar su propia muerte. Haces un comentario estúpido, te matas. Te gusta la película, vives. Pierdes el tren, te matas.
miércoles
martes
sábado
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







