Paso a explicar:
La música es escencial para mí. La música me relaja me distrae me inspira paz, tranquilidad. La música me transmite sentimientos. En determinados momentos del día es indispensable. No toques mi música en esos delicados instantes, podría afectar mi estado anímico.
Ahora:
No tengo música. Por ende, no estoy relajada ni distraída no poseo paz ni tranquilidad. Sin embargo todos estos efectos no tienen comparación con mi estado anímico, que se ve totalmente afectado a causa de la falta de música.
En este instante, detesto que sea así, pero así lo es.
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