Quiero vivir en el medio de la montaña con cuarenta chicos y seis profesores. Dormir con las cortinas de los enormes ventanales abiertas, y despertar a la mañana pudiendo ver las montañas nevadas y el sol bañandolas. Vivir sin obligaciones, pero con horarios. Tener su tiempo para todo. Despertarse temprano y acostarse tarde. Estar excesivamente cansado pero que no importe, porque el día va a ser hermoso de todas formas. Porque sabés que todo va a salir bien, que si surge un problema siempre vas a contar con que no estás solo. Siempre vas a encontrar algo con lo que entretenerte. Ya sea una playa de lago de piedras grises y el sol que se oculta detrás del espléndido paisaje, o una habitación con música y compañía, o un living con unos cuantos sillones, un ventanal enorme y risas, charlas, anécdotas. Todos esos pequeños momentos, completamente aislados de la enorme ciudad, te dejan grabados por la felicidad.
¡Cómo quisiera poder vivir en el medio dela montaña con cuarenta chicos y seis profesores! Gracias por estas hermosas experiencias y vivencias. Gracias por la diversión, la buena onda. Gracias por dejarme algo que contar. Gracias por esta semana que tanto nos unió. Gracias Villa La Angostura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario