Impaciente. Es impresionante como se puede sentir la tensión en el aire. Como si mi piel pudiera sentir la piel del otro. Tantas cosas por decir. Tantas cosas que hacer. Tan poco tiempo. Tantas palabras. Muchas palabras y muy pocas de ellas tienen sentido para mí. Mis ojos miran, pero mi cerebro no analiza. Es como ver muchos garabatos. Familiares. Pero sin lógica.
Todo me parece ordinario, conocido. Ya pasé por esto, ¿no es así? No. Todavía me queda este día por vivir. No recuerdo haber escrito esa fecha sobre el papel. ¿Será acaso la monotonía propia de la vida, mi vida?
Siempre las mismas problemáticas. Las mismas ideas en la cabeza. Hago muchas cosas. Rápida y eficientemente. Pero ninguna útil.
Quiero que sea mañana, porque no quiero que sea hoy. Pero si hoy fuese mañana, ¿hubiese cumplido con todas mis obligaciones ayer? Creo que no. Mejor me quedo donde estoy y suplico terminar rápido este fastidioso deber.

No hay comentarios:
Publicar un comentario