jueves

Instrucciones para quedarse dormido en un espacio público

     Esta actividad la puede realizar en diversos sitios, y quizás al principio le resulte un poco complicado e incluso le de pudor realizarlo en público. Pero le aseguro que cuando lo haya logrado al menos un par de veces le resultará muy natural y reconfortante.
     Lo primero que debe hacer es buscar un lugar relativamente cómodo, ya sea una silla en la sala de espera de un médico o un asiento en el colectivo o en el subte.
     Una vez que lo haya encontrado, debe sentarse cómodamente dejando caer las manos sobre su regazo. Ahora, con la cabeza tiene varias opciones. Por un lado, puede acercar el mentón hacia su pecho, o como algunos prefieren, tirar la cabeza hacia atrás. Esta última posición suele venir acompañada de una apertura ligera de la boca, y en aquellas personas que se hallen en un nivel avanzado, un pequeño pero perceptible hilo de baba.
     Ahora bien, el arte de quedarse dormido en un espacio público viene acompañado de aquellos pequeños momentos de lucidez que se producen en el medio. Si usted eligió la posición número uno (a lo mejor por miedo de no lograr exitosamente la número dos) debe despertarse cada 5 o 7 minutos dejando que su mentón golpee su pecho. Por otro lado si eligió la posición número dos, debe dejar caer la cabeza en el sentido contrario, es decir, hacia atrás. Es necesario aclarar que en el caso de realizarse este último movimiento en el colectivo, su nuca debe impactar contra el apoyamanos que se encuentra en la parte superior de su asiento.
     Repita esta actividad todas las veces que le sea posible y le aseguro que rápidamente se comportará como un experto.



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