A cada segundo se vuelve más difícil. A más conocimientos más poder, dicen. Pero me siento indefenso. Indefenso frente a todo lo que conozco y lo que me falta por conocer.
Comienzo a descubrir que el mundo que me rodea es mucho más complejo de lo imaginado; que existen sensaciones impuras y deseos perturbadores, que lo malo no es tan malo, y lo bueno se desfigura convirtiéndose en una desdibujada mancha.
Es ahora cuando empiezo a comprender porqué los hombres prefieren refugiarse en la tremenda oscuridad de la ignorancia. La luz alcanzada por el autoconocimiento sugiere un camino doloroso, que pocos se atreven a transitar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario